Entrevista | 31/10/2026

El mayor desafío

David Castera, director de la prueba, se enfrenta al “mayor desafío” de su vida como organizador, pero espera una edición “más dura que en Arabia” y con sorpresas: “Alonso y dos más”.

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Castera: “No quiero un Dakar donde va la gente todos los domingos”

El director de la prueba se enfrenta al “mayor desafío” de su vida como organizador, pero espera una edición “más dura que en Arabia” y con sorpresas: “Alonso y dos más”.

“Ahora ya pueden escribir cosas de verdad”. Con esas palabras se despedía David Castera (55 años, Francia) de un grupo reducido de Prensa española entre la que se encontraba AS.

El director del Dakar habló sore el cambio de sede que vivirá la prueba en su 49ª edición, tras la escalada del conflicto en Oriente Medio que golpeó directamente a Arabia Saudí; donde regresarán para una 50 edición “especial”.

Pero ahora es momento de centrarse en un presente que llevará al rally más duro del mundo de vuelta a África, para disputar “un Dakar de verdad”.

Desde que llegó a la dirección del Dakar se ha enfrentado a muchos desafíos, pero ¿puede ser este el más grande de todos?
—El tema es que hasta ahora hemos hecho poca cosa, entonces todo lo que hemos planteado hay que organizarlo ahora. El desafío está delante de nosotros. Pero desde luego que para mí es el desafío más grande de mi vida como organizador, eso lo digo sinceramente.

Por suerte que conozco muy bien Marruecos, porque fui director del Rally de Marruecos durante ocho años, entonces tengo esa suerte y no fue tan difícil montar una ruta. He necesitado cuatro días encerrado en mi oficina y lo he hecho.

Pero hay que entender que cuando haces un evento, cualquier evento en poco tiempo, no se pueden buscar diez mil cosas distintas. Hay que ir directamente a lo que sabes que va a funcionar y cómo lo vas a hacer, porque si no nos vamos a perder y terminamos (de organizar) en abril.

He tenido que ir directo al grano, pero también lo he hecho de forma que sea diferente de lo que se hace en (el Rally de) Marruecos. Por ejemplo, no vamos a Erfoud y la gente creía que iba a hacer ahí tres bucles, pero no.

Yo no quiero hacer algo donde todo el mundo va siempre los domingos; hay que contar la historia y guardar el espíritu del Dakar. Vamos del norte al sur y volvemos al centro.

Hay también una historia, hay un viaje, pero con un camino diferente. Al conocer Marruecos, he tenido capacidad de esquivar lo clásico y buscar cosas un poco distintas y nuevas, como el sur, que nadie va al sur. Al final vamos a tener un Dakar divertido, un Dakar de verdad con muchos kilómetros.

¿Cómo fueron las negociaciones con Arabia para trasladar la carrera?
—Tenemos una relación muy buena con Arabia Saudí y a finales de septiembre, cuando empezó el conflicto con lo que sucedió en el aeropuerto, volvimos a hablar con ellos. Preguntamos ‘ahora qué hacemos’, porque hasta ese momento era completamente posible hacer el Dakar.

Pero cuando empezaron con más fuerza los conflictos, hablamos con ellos y dijimos: ‘Vale, este año creemos que es mejor no ir, esperamos un año más y volvemos después tranquilamente’.

Son gente inteligente y sabían que un Dakar, a nivel de ser algo tan grande, todo expuesto, vivac y todo... que era mejor, para todos, hacer una relocalización. Entonces se hizo de forma muy simple a finales de septiembre, inicio de octubre, y ahí empezamos a buscar soluciones y ver qué se podía hacer.

La ruta pasa por el Sáhara Occidental y la última vez que el rally pasó por ahí hubo problemas.¿No considera que volver puede suponer un riesgo?
—No sé de qué me hablas, porque no me acuerdo de haber tenido problemas ahí. En Marruecos nunca hemos tenido problemas con el Dakar. Nunca. En Mauritania hubo, pero nunca en Marruecos.

No hay ningún problema en esta zona de Marruecos y no tenemos ningún problema a la hora de ir. Yo lo he hecho con el Rally de Marruecos, se hace cada año con otro rally y no hay ningún problema en esa zona.

¿Cómo va a ser este Dakar?
—Un Dakar duro, lo van a tener duro y puede ser más duro que en Arabia Saudí porque es más técnico, más roto a veces, hay más piedra también... La verdad es que esquivamos mucho esta zona, pero hay muchas (piedras) también.

500 kilómetros de especial en Marruecos son como 800 de Arabia Saudí, porque es totalmente diferente. Seguro que quien tenga su medalla de ‘finisher’, será merecida. Es un desafío total para llegar a esta medalla. A partir de ahí, tenemos todo tipo de terreno.

Habrá un poco menos de dunas que en Arabia, pero vamos a tener de todo. Me gusta mucho el sur de Marruecos, porque es muy diferente de toda la parte conocida. Es menos piedra, menos roto y es totalmente distinto de lo que se conoce.

Vamos a tener un Dakar con muchas cosas distintas. No hablamos mucho de Portugal, pero en Portugal tenemos dos etapas que tendrán a mucho público también. Es otro espíritu, pero forma parte de todo lo que vamos a tener.

¿Qué ha sido lo más complicado en estas semanas de preparación?
—Yo tengo que hacerlo todo en el momento, entonces, tenemos la obligación de multiplicar los equipos. Actualmente hay tres equipos de dos que están haciendo el recorrido para hacer el roadbook directamente, no vamos a hacer una primera inspección para ver si todo está lindo y si podemos ir.

Directamente vamos a escribir el roadbook. Hemos hecho una reunión con las seis, siete personas importantes que tienen una experiencia global del Dakar. Aquí, durante dos días, no hemos salido de la sala de reunión para ver qué podemos hacer, qué queremos hacer, cómo lo queremos hacer.

¿Qué queremos para este Dakar? ¿Cómo lo manejamos? Barco, vuelos, aviones, helicópteros... ¿cuántos? Y así con todo. Ahora estamos trabajando con mucho más medios porque ahora nosotros armamos casi toda la turística del Dakar. Vamos a emplear mucha más gente para que nos ayuden, porque si no, no tenemos tiempo de hacer las cosas.

El comunicado habla de 350 inscritos, ¿a qué cifra esperan llegar?
—No lo sé. Todas las inscripciones que tenemos hasta el día de hoy son los que se han inscrito para ir a Arabia. Esos son los números. A nivel de moto estamos completos con 138 inscritos. Coches tenemos muchos menos que costumbre y tenemos los camiones también casi igual; entre 35 y 40.

En los Classic estamos en más de 80, pero esto es lo que tenemos hoy. Había que esperar al anuncio para ver cómo iba a reaccionar la gente. Igual hay gente que se va o más gente que viene porque estamos en Marruecos.

Entonces hay que esperar 10 ó 15 días más (el 20 de noviembre tendrán la lista definitiva), para ver realmente cómo han evolucionado los inscritos. Vamos a ver cómo va esa evolución.

¿Los vivacs serán como los de Arabia?
—Más o menos, sí. Vamos a hacer un esquema un poco diferente, una arquitectura diferente, pero globalmente sí; con los medios que hay en Marruecos. No voy a traer una carpa grande cuando se puede tener una carpa más típicica de ahí.

Me gusta guardar también el ambiente local, entonces la jaima, como se llama a la carpa local, será protagonista. Pero sí van a encontrar un vivac grande de 20 hectáreas, etc., porque si es más pequeño no entra nada. Vamos a estar cerca de lo que se hace en Arabia globalmente.

¿Qué supone la presencia de Fernando Alonso en la carrera?
—No sé quién es, no lo conozco, no puedo responder a la pregunta (risas). No lo sé, la verdad que yo no sé si vendrá, pero ahora está en México.

Que fuera al Dakar sería importante, ¿no?
—Los amateurs, los profesionales... todos son importantes, todos. Pero estaría bien, por supuesto que estaría bien. Pero además habrá una o dos sorpresas más...

¿Dónde se podrá ver el paso del Dakar por España cuando los vehículos vayan a embarcar?
—Es demasiado pronto para saberlo, no hemos cerrado nada todavía. En cuanto lo tengamos, lo anunciaremos, pero en España no vamos a tener ninguna especial. La única parte que vamos a tener en España es un transfer para ir al barco. Del barco vamos a Marruecos y de Marruecos hay un día de transfer.

Las cosas han cambiado con la época del Dakar de hace 20 años, donde iba todo en aviones grandes. Hoy eso no es posible, por eso hicimos el transfer. Pero en cuanto sepamos por dónde vamos a pasar, en qué autopista y dónde vamos a embarcar, haremos un control de paso para que la gente lo pueda ver.

Hay que entender que vamos paso por paso. Primero voy a asegurar todas las cosas importantes y después vamos a entrar más en los detalles de este tipo.

¿Pero en ningún momento fue una opción realizar una etapa en España?
—Sí, sí, pero hay que entender que para organizar una especial hay tiempos de plazo. Estábamos fuera de todo eso en suelo español y fue un poco más fácil del lado portugués; hemos tenido más facilidades.

La gente del ACP (Automóvel Club de Portugal) me llamó y me dijo: ‘¿Qué puede hacer?’. Yo no puedo esperar si no estoy seguro, porque eso para mí es una eliminación. Qué voy a esperar, ¿un mes? Y si después me dices que no, estoy muerto.

Ellos me dijeron: ‘David, 30 kilómetros de prólogo y cien de especial’. Y con eso vamos. Ellos nos van a organizar toda la parte de ahí. Sabemos que van a tener mucha gente, porque Portugal también es como España y les gustan los deportes. Y los españoles van a venir a Portugal, vamos a hacer una fiesta grande.

¿Hubo opciones de ir a otros países como Túnez?
—Sí, lo pensamos, pero la mejor opción para nosotros era Marruecos por la cultura que hay. Todo el mundo organiza un montón de cosas y sabíamos, que los marroquíes también tienen esa capacidad de reaccionar con nosotros, de trabajar mucho.

Hay una infraestructura grande, muchos proveedores que conocemos y que trabajan todo el año. Es fácil llamar a uno y decir, ‘tengo un problema, ¿me puede ayudar?’. Para nosotros Marruecos era el ‘plan A’ de los ‘plan B’. Porque ir a Túnez en dos meses, creo que sería complicado.

¿Hubo interés del circuito de MadRing para tener las verificaciones?
—Si te paso mi teléfono, creo que tengo 50 llamadas de España, de Portugal y de otros países para ir de un lado o del otro. Voy a decir la verdad, directamente no me he llamado. Hay gente que me ha dicho que me podían ayudar (para hacerlas en Madrid), pero no he hablado directamente con ellos.

¿Desde qué momento se buscó ‘Plan B’ en general? Cuando se presentó en mayo la ruta de Arabia, ya había mucho ruido alrededor de un posible cambio de escenario.
—No, esos son ruidos, no son ideas nuestras. Se han contado un montón de cosas después de dos meses que me han permitido reír un poco cada día. Pero nunca hemos pensado un ‘plan B’ antes del mes de septiembre, nunca.

La idea primera era ir a Arabia Saudí y había que poner todos los medios posibles para eso. Lo hicimos y en el momento que no fue posible, hemos reaccionado directamente.

Ha dicho que habrá piedras, ¿puede ser un Dakar donde los pinchazos sean protagonistas otra vez?
—No tanto, es diferente a Arabia. Todo el mundo se acuerda de la Etapa 2 de Arabia, pero es común que en Marruecos no pinchen tanto. De hecho van a tener menos de los que tuvieron en este último Rally de Marruecos, eso seguro. Los pinchazos no son uno de los principales problemas que van a tener.

El Dakar regresa a África 20 años después, ¿qué significa que la competición vuelva a los orígenes?
—Bueno, la competición más que nada tiene que reaccionar a los problemas que tenemos actualmente. Estamos contentos de volver a Marruecos, pero por encima de todo es solo un paréntesis de un año, antes de volver de nuevo en 2028 a Arabia para celebrar la 50 edición.

Será especial aunque todavía quede muy lejos, ¿no?
—Sí. Hemos empezado a trabajar, que sea algo un poco diferente y un poco especial. Para ese año será un Dakar diferente. Vamos a tener sorpresas, lo estoy preparando.

Hemos empezado a trabajar en ello, hicimos el recorrido este año porque nosotros hemos trabajado de forma normal en Arabia. El mundo habla de eso (los ataques), pero cuando estás en el país no se ve nada. Hemos hecho muchas cosas, no estamos listos, pero hemos avanzado.

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“Va a ser un Dakar duro, 500 kilómetros en Marruecos son como hacer 800 en Arabia” David Castera


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