CER | 29/10/2026

Asturias a sus pies

El Rally de Asturias será una fiesta en su honor, y al bicampeón del mundo y cuádruple ganador del Dakar, Carlos Sainz, se le nota feliz…al volante de un Ford Puma Rally1 de última generación.

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Carlos Sainz: “La conducción en asfalto es muy bestia”

La leyenda del automovilismo afronta su homenaje en Asturias “con mucha ilusión y muy agradecido por todo el esfuerzo de tanta gente”.

La paz de la localidad asturiana de Pravia y sus alrededores se ha visto perturbada por una ‘avalancha’. Una marea de campeones y una marea de público se han dado cita en estos confines para rendir tributo a Carlos Sainz (64 años, Madrid).

El Rally de Asturias será una fiesta en su honor, y al bicampeón del mundo y cuádruple ganador del Dakar se le nota feliz…al volante de un Ford Puma Rally1 de última generación.

¿Cómo afronta este homenaje?
-Con ilusión, con muchas ganas y muy agradecido por todo el esfuerzo que han hecho toda la gente de Ford, la gente de Red Bull y Daniel Alonso con su hospitalidad.

Y muy agradecido también a toda la gente que ha venido este fin de semana y que va a venir a hacer este pequeño homenaje a los rallys, a la historia de los rallys en España. Yo creo que es muy bonito para mí poder estar aquí junto a Luis, que ha decidido subirse otra vez de copiloto.

La verdad es que parece que no lo hubiésemos dejado nunca, porque tardamos muy poquito en...lo hemos hecho tantas horas y tantos días que sale muy natural. Lo que no sale ya tan natural es montarte en un aparato de estos en asfalto. La verdad es que es una suerte poder probarlo.

Después de tantos años compitiendo en los desiertos vuelve al asfalto con un coche que no conocía y que, como he podido comprobar, es muy rápido. ¿Le está resultando complicado adaptarse a su conducción?
-La conducción en asfalto es muy bestia, es muy diferente. Hay que acostumbrarse. La conducción en tierra también es muy bestia, pero en otro sentido.

Yo creo que la última vez que hicimos algo de asfalto fue con un clásico, con un Porsche. Y, si no es eso, me tengo que remontar a 2004. Creo que fue el último rally con Citroën, en Cataluña, creo recordar.

Hace ya cuantísimos años que no hago un tramo de asfalto...encima, estos tramos de aquí, en Asturias, tienen siempre la misma característica: tramos en los que no hay una recta, sin visibilidad, con curvas todas ciegas, algunas cortas en las que se puede entrar muy rápido, y un terreno difícil, complicado, donde llega todo muy rápido, y más en un coche de estos.

Pero es bonito el reto. Espero poder divertirme, que es lo primero de todo, y luego ir poco a poco adaptándome al coche.

Más allá del rally y del coche, este fin de semana es un homenaje a su trayectoria. Han venido pilotos como Sébastien Loeb, François Delecour, Matthew Wilson, Gustavo Trelles y Copi Capdevila, además de muchas otras personas vinculadas a su carrera. ¿Qué emociones le provoca recibir este tributo y reencontrarse con todos ellos?

-Por supuesto, agradecer a todos los que han venido, como he dicho antes. Sobre todo a ellos, porque me imagino que venir a correr aquí, a Asturias, no es fácil. Ha habido mucha gente que lleva trabajando tiempo para que esto sea posible, entre ellos también mi hermano, a quien le agradezco enormemente todo lo que ha hecho.

Lógicamente, no es lo mismo venirte de Francia, de Canarias o de Uruguay para estar aquí que venir desde España. Pero es muy bonito y espero que también la gente pueda disfrutar de ver a Delecour, a Sébastien Loeb, que junto con Ogier son los que tienen todos los récords de los rallys.

Yo creo que va a ser bonito. Y luego, ver a Gustavo también es siempre espectacular. Hay muchos y buenos pilotos de clásicos, así que seguro que van a disfrutar.

Cuando supo que ibas a disputar este rally con un Rally1 que ha competido este año en el Mundial, ¿qué sintió?
-Es doblemente especial porque, encima, la reglamentación se acaba. Entonces, la única opción de competir, entre comillas, con un coche como este era este rally. Ya se ha acabado. Para mí, conducir un Rally1 de esta última generación era algo que estaba convencido de que no iba a llegar.

Por eso, cuando gracias a Ford y a Red Bull pusieron encima de la mesa la opción de correr con un Rally1, te puedes imaginar que inmediatamente lo cogimos al vuelo.

Hizo que todavía fuese más especial, en este caso para mí probablemente más que para nadie, porque es única la ocasión de poder disfrutar de estos coches, con todo el tema de la aerodinámica, los pesos, cómo los llevan, el motor...

En fin, es una auténtica máquina de competición y creo que tardaremos tiempo en que los nuevos coches de rallys, los nuevos Rally1, puedan competir o igualar los tiempos de estos coches.

¿Cuánto tiempo cree que necesitaría para rodar en tiempos similares a los de los pilotos actuales del WRC con este Ford Puma Rally1?
-No, yo ya no estoy para competir en ese tipo de carreras. Ni me lo planteo. Hace años que me retiré del Mundial de Rallys. Sí, me preparo mucho, y el Dakar y el Campeonato del Mundo de Rally-Raid es donde estoy ahora, donde pongo todo el foco y donde me preparo todo lo que puedo y más, porque además cada año cuesta más, o me cuesta más.

Y el ritmo que se lleva es muy alto. Yo creo que es un ritmo de rally más que de rally-raid. Por eso pasan ambas cosas. Pero es bonito porque ahora, además, hay muchos pilotos jóvenes que están llegando, que elevan siempre el nivel.

Esa es la historia del mundo del deporte: jóvenes que llegan, dan una patada en el culo a los mayores y se ponen a ganar. Ese es un poco el mundo del deporte, no solo en los coches, sino en todos lados. Es ley de vida y así debe ser y tiene que seguir siendo.

¿Qué vibraciones tiene cara al próximo Dakar?
-Del próximo Dakar las buenas noticias son que se va a hacer, que va a ser un Dakar de verdad, que va a ser un Dakar duro. Por la información que tenemos, por dónde se hace y por la experiencia que tenemos, va a ser un Dakar en el que cada kilómetro lo vamos a sufrir el coche y los pilotos.

Y creo que esto también me va a servir de preparación para el Dakar, porque cada minuto que estás encima de un coche, sea lo que sea, aunque en este caso sea asfalto, te sirve de entrenamiento, te ayuda para toda la preparación y para llegar más en forma. Esto puede ser clave.

Así que encantado de poder estar aquí. El inicio del Dakar ya ha empezado para mí hace unos cuantos meses, o casi desde que acabó el otro.

Luis Moya: “Voy a tener que doparme la lengua”

“Está siendo emocionante, muy emocionante. Porque, además, sentarme con Carlos (Sainz) es un homenaje a Carlos, un homenaje más que merecido. Yo me retiré hace 24 años y él, 24 años después, sigue compitiendo y va a salir al Dakar próximo. Espero que lo gane, pero es favorito.

Tiene muchísimo mérito lo que ha hecho ahí. Subirme al coche con él me hace mucha ilusión, además en un coche de última generación al que jamás habíamos tenido la posibilidad de subir.

Y, como dice Carlos, salió todo bastante natural por las horas que llevamos juntos”, comenzaba contando Luis Moya, sobre su reencuentro con el bicampeón.

“Recuerdo que ayer, la primera vez que me subí al coche, cuando empezamos a correr un poquito, en medio del tramo, y de verdad que lo juro por lo más sagrado, por mi mujer y mis hijos, me emocioné en el coche. Me emocioné porque veía...me emociono ahora al contarlo.

Me vienen recuerdos de cuando corríamos juntos, de cantar las notas, de estar con él. Me pareció una experiencia extraordinaria. Además, es un aparato que corre mucho. Lo que no sé es cómo voy a hacer para leer las notas de Carlos.

Ya sabéis que tienen bastante descripción. Voy a tener que doparme la lengua, me parece, para empalmar un poco más deprisa. Ya lo hago bastante deprisa, pero estoy tremendamente agradecido por poder vivir en primera fila el homenaje a Carlos, sentado a su lado”, zanjó un emocionado Moya, en un reencuentro especial.

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“Con mucha ilusión y muy agradecido por todo el esfuerzo de tanta gente” Carlos Sainz


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