Tendencia | 14/07/2026
El presidente de Renault Argentina, Pablo Sibilla, aseguró que los precios de los autos en el mercado local sólo podrán bajar si continúa reduciéndose la carga impositiva que pesa sobre el sector.
El presidente de Renault explicó por qué los autos no bajan de precio en Argentina
“Bajar para bajar márgenes es imposible porque hoy ya casi no hay márgenes”, reveló.
El presidente de Renault Argentina, Pablo Sibilla, aseguró que los precios de los autos en el mercado local sólo podrán bajar si continúa reduciéndose la carga impositiva que pesa sobre el sector.
Según el ejecutivo, actualmente más del 54% del valor de un vehículo vendido en el país corresponde a impuestos, por lo que considera que no existe margen para aplicar rebajas por decisión de las automotrices o los concesionarios.
Durante una entrevista con Bloomberg Línea, Sibilla sostuvo que los márgenes de rentabilidad de la industria se encuentran prácticamente agotados y descartó que haya espacio para reducir precios por estrategia comercial.
“Bajar para bajar márgenes es imposible porque hoy ya casi no hay márgenes. Bajar porque bajan los impuestos y los autos acompañan esa baja, sí”, afirmó.
La presión impositiva, en el centro del debate
El ejecutivo explicó que la diferencia de precios entre los vehículos vendidos en Argentina y los comercializados en mercados como Estados Unidos o Europa responde principalmente al peso de los impuestos.
Según indicó, mientras que en Estados Unidos un vehículo soporta alrededor de un 10% de carga tributaria, en Argentina esa cifra supera el 54%.
“Mucha gente toma el mismo vehículo y dice que en Estados Unidos o en Europa cuesta mucho más barato. Nosotros decimos que sí, lo reconocemos, y es un tema puramente impositivo”, explicó.
En ese contexto, consideró que si el Gobierno mantiene el camino de reducción de impuestos anunciado en los últimos meses, los vehículos deberían comenzar a abaratarse de manera gradual.
“Los precios de los autos están planchados: no aumentan, pero tampoco bajan”, resumió.
Una reducción que requiere acuerdo entre Nación y provincias
Consultado sobre el peso de los impuestos provinciales y municipales, Sibilla evitó responsabilizar exclusivamente a un nivel del Estado y pidió una estrategia conjunta.
“No creo que valga la pena entrar en una discusión si es un gobernador, un intendente o el Gobierno nacional. Es algo que tenemos que resolver entre todos”, señaló.
No obstante, recordó que el impuesto al crédito y al débito depende exclusivamente del Gobierno nacional.
El fin del cepo, un cambio clave para Renault
Sibilla también destacó el impacto que tuvo la flexibilización del mercado cambiario implementada en abril de 2025.
Según explicó, la salida de la mayor parte del cepo fortaleció la confianza de la casa matriz francesa en la filial argentina y facilitó la planificación de nuevas inversiones.
“Hoy tener un tipo de cambio mucho más libre te da más credibilidad cuando discutís con la casa matriz”, afirmó.
Además, sostuvo que desapareció uno de los principales factores de incertidumbre que condicionaban las decisiones de negocio: la expectativa permanente de una fuerte devaluación.
Exportaciones más competitivas
Otro de los puntos destacados por el presidente de Renault fue la eliminación gradual de las retenciones a las exportaciones industriales, que finalizará en junio de 2027.
Actualmente esas retenciones representan un 4,5%, aunque Sibilla explicó que el impacto efectivo sobre el costo de un vehículo ronda los dos puntos porcentuales.
“Eso hace que mi auto sea dos puntos más competitivo cuando llega al destino”, explicó.
Para una industria de márgenes reducidos, consideró que se trata de una mejora “muy, muy importante”.
La apuesta por la nueva pick up Niágara
Renault atraviesa además una profunda transformación en su planta de Santa Isabel, en Córdoba.
La fábrica dejará de producir automóviles de pasajeros para especializarse exclusivamente en vehículos utilitarios.
La gran protagonista de esa nueva etapa será la pick up Renault Niágara, cuya producción en serie comenzará entre septiembre y octubre.
Sibilla confirmó que Argentina será el único país del mundo donde se fabricará este modelo y adelantó que en septiembre se realizará su presentación mundial con la presencia del CEO global de Renault.
El proyecto demandó una inversión cercana a los 350 millones de euros.
La automotriz prevé fabricar entre 40.000 y 60.000 unidades por año, con más de la mitad destinadas a mercados de exportación.
Una industria cada vez más enfocada en utilitarios
El ejecutivo recordó que hace cinco años Renault impulsó internamente una estrategia para especializar la producción argentina en vehículos utilitarios.
Según explicó, esa decisión respondió al comportamiento del mercado regional.
Entre los 15 vehículos más vendidos de América Latina prácticamente no existen automóviles de pasajeros fabricados en Argentina, mientras que sí aparecen cinco utilitarios producidos localmente.
Para Sibilla, esa especialización demuestra la complementariedad alcanzada con Brasil y anticipó que entre el 60% y el 70% de la producción nacional tenderá a concentrarse en este tipo de vehículos.
Cómo ve el mercado en 2026
Respecto del mercado interno, Sibilla proyectó que los patentamientos cerrarán 2026 con un volumen de entre 500.000 y 520.000 unidades, por debajo de las aproximadamente 575.000 registradas durante 2025.
Según explicó, la mayor caída se observa en los segmentos A y B, los modelos de entrada, donde las ventas retroceden alrededor del 25%.
En cambio, el segmento C muestra una mejor performance impulsada por la llegada de nuevos vehículos híbridos.
El ejecutivo atribuyó esta situación principalmente a la falta de líneas de financiamiento de largo plazo.
A su entender, el problema no son las tasas sino la ausencia de créditos a cuatro o cinco años que permitan a la clase media acceder nuevamente a un vehículo 0 km.
Para el segundo semestre espera un mercado más estable, aunque aclaró que la comparación con igual período del año pasado será particular debido a la desaceleración que provocó la incertidumbre electoral de 2025.
Vehículos eléctricos: el obstáculo es la regulación
Sibilla también se refirió al desarrollo de la movilidad eléctrica en Argentina.
Consideró que el principal problema no pasa por el costo de instalar cargadores sino por las normas que regulan la venta de energía.
Actualmente, explicó, las estaciones de servicio no pueden comercializar electricidad directamente, motivo por el cual muchas cobran el servicio como si fuera un estacionamiento.
A su juicio, una desregulación permitiría que la infraestructura de carga creciera rápidamente.
Además, pidió ampliar el cupo para importar vehículos eléctricos con un valor FOB de hasta US$16.000 y señaló que, en los primeros años, las marcas chinas concentraron cerca del 70% de esos cupos porque los fabricantes occidentales tardaron más en desarrollar modelos dentro de ese rango de precios.
Automatización y empleo
Finalmente, Sibilla reconoció que la automatización reducirá la cantidad de trabajadores necesarios por cada unidad producida.
Mientras que anteriormente un turno de producción requería entre 600 y 700 personas, en el futuro podrían ser suficientes entre 300 y 400.
Sin embargo, remarcó que el crecimiento de la producción seguirá generando empleo gracias al efecto multiplicador sobre la red de proveedores.
“Estamos lejos de llegar a un punto donde la automatización no genera más empleo. Todavía hay bastante espacio para crecer en países como Argentina”, concluyó.