Dakar | 12/05/2026

Falto 'factor suerte'

En concreto, a 200 metros. Lo que le faltó a Nasser Al-Attiyah para validar un waypoint sin haber previamente pasado por el anterior, lo que supone una penalización automática de 15 minutos.

Compartir



"Nani, has estado a 200 metros de ganar el Dakar

El español estuvo más cerca de ganar el Dakar que los ocho minutos que le separaron de Al-Attiyah

Eso fue lo que Nani Roma supo recién bajado del podio del Dakar 2026.

El de Folgueroles acababa de conseguir su mejor resultado en coches dejando aparte su triunfo en 2014 y el mundo estaba aún en shock por la increíble resolución de la categoría de motos, que había dado un vuelco, casi literalmente, en el último kilómetro.

Lo que no se sabía entonces es que estuvo a punto de suceder lo mismo en la categoría de coches.

En concreto, a 200 metros. Lo que le faltó a Nasser Al-Attiyah para validar un waypoint sin haber previamente pasado por el anterior, lo que supone una penalización automática de 15 minutos.

De hecho, lo que le pasó a Nasser fue lo que le sucedió a mi compañero Guthrie… pero él no se dio la vuelta a tiempo”, cuenta Roma MARCA. El catarí de Dacia, sin embargo, lo salvó…

El punto crítico que pudo haber convertido al Dakar 2026 en la carrera más loca de la historia (resulta increíble imaginar lo que hubiese pasado si al vuelco en motos –Benavides le dio la vuelta a la carrera y se llevó la general por apenas dos segundos– le hubiese seguido uno aún mayor en coches) estaba al principio de la especial. 

Al-Attiyah se equivocó de valle y se lanzó por un camino que le llevaba irremisiblemente hacia un waypoint posterior en el roadbook al siguiente que debía validar, que estaba en otra dirección. Nani, por un segundo, se pone en la piel de Al-Attiyah: “Le fue de poco. Si llega a perder también el Dakar…“

Porque, para más inri, el ahora séxtuple ganador del Dakar venía de tirar a la basura un Mundial que tenía ganado. Tanto… que realmente lo había conquistado en la pista.

Pero tras pasar la meta del Rally de Marruecos en primera posición se saltó el control posterior y perdió la carrera y el título por la penalización que esa acción acarreaba. Seguro que esos fantasmas se le aparecieron a él y a su copiloto, Fabian Lurquin, camino de la meta de Yanbu..

Perder un Dakar así habría sido una mierda”, dice el catalán con su habitual campechanía. “Pero se demuestra que para ganar esta carrera hay que currar hasta el último día, hasta el último metro. Que hay muchos detalles que pueden marcar la diferencia. Y este es un ejemplo“, reconoce Roma que, pese a todo, no se vio inferior a Al-Attiyah: “Nasser fue un poco mejor, pero no más rápido. Le salió mejor la estrategia”.

Esa espina, la de la estrategia, sí que la tiene más clavada, porque Roma apostaba de inicio por una diferente a la que el equipo planteó, pero le tocó aceptar la que establecieron los americanos.

Aunque a cualquiera le hubiera carcomido la rabia al saber ese detalle del último día, pero Nani no se hace mala sangre por ello porque su análisis va más allá de un resultado puntual: “Después de estos años jodidos que he pasado he demostrado que sigo siendo rápido. Lo de los 200 metros tampoco me da mucho que pensar, sinceramente”.

El director del DakarDavid Castera, no fue consciente de lo que pudo haber sido hasta poco después de que lo supiera el propio Nani. En una charla con MARCA recuerda como fue ese momento: “Yo no estaba siguiendo la etapa porque después de lo que pasó en las motos tuve que llevar a la gente de Honda al punto donde se perdió Ricky [por Brabec] para que vieran que no había ningún error”.

Pero después me lo contaron, sí. Me llamaron para decirme que también se habían perdido los de los coches y me explicaron que Nasser se equivocó de valle y estuvo a eso, a 200 metros de penalizar”.

Castera sabía que había tensión entre los coches porque conocían lo que había pasado en las motos y temían que pudiera pasar algo similar: “Normalmente la gente en la última etapa se pone muy nerviosa y ahí pueden llegar también los errores”.

Pero dos errores en una última etapa con sus protagonistas perdiendo el Dakar hubiese sido… quizá demasiado.


Publicidad encabezado