Editorial | 25/04/2023
Iracundos: En esta oportunidad no es la formación pop uruguaya famosa en los ‘60/’70. Solo una formación de desbocados changos con aspiraciones de patrones de estancia sin apego a la ley.
Iracundos: En esta oportunidad no es la formación pop uruguaya famosa en los ‘60/’70. Solo una formación de desbocados changos con aspiraciones de patrones de estancia sin apego a la ley.
Caía la tarde y un ‘traidor basura’ fue su saludo/presentación en sociedad. Una especie de Bad-Boy pateaba el tablero a quienes se reunían para dar continuidad institucional. A lo que a futuro ambos iban a tomar por asalto.
Una especie de máquinas de generar luciérnagas mutantes del desierto de una realidad vampírica que deglute la nada misma, clásico guion de film clase C que se exhibía en el desaparecido Cine Renzi.
Tras su ingreso luego de mascullar su frustración tomo asiento y su maledicencia se podía percibir en el aire; la mala onda inundo el pequeño recinto deliberativo que venía siendo cedido por algo más de 4 décadas.
Ya que, entre otros temas, también era parte del problema, el no haber podido tener un lugar propio para poder desarrollar sus encuentros semanales. Entra a escena La Armada Brancaleone…
De más está destacar que esa tarde perdía como los dioses en el informe de su auditoria que en su momento había sido aprobada, pero como es repulenta pidió una nueva auditoria la que ratificó al estado contable.
Ni hablar de llamado a nueva asamblea porque parece que el VAR encontró una ‘hoja mal doblada’. Y con todo el pesar, -con todo los resortes legales y garantías desplegados, sumado a su abstención al voto-, repitió derrota de una. Ni bueno ni malo. Incorregible.
Pero la venganza sería terrible. Lo que no se gana por consenso se vence por la fuerza, tras un tiempo de guerrillas virtuales. En el mientras tanto, sumaban a viejos enemigos, sin unión por amor, solo por espanto. Pasaron a los hechos, tomando por asalto con innumerables triquiñuelas hasta que descubrieron el agujero del mate. El ataque a la Fortaleza era un hecho.
Ya que de armada hablamos era el turno del Infante, que, tras ventilar el dictamen de una cuestión interna, dijo ante la audiencia de esos días: ‘soy dueño de casa, puedo hacer entrar al que yo quiera’, [SIC]. Así ocurrió, acto seguido, se sumaba a las huestes del iracundo que en su momento le escupió: ‘traidor basura’. KO a la dignidad.
Aferrándose al relato, verdad paralela de la cuestión interna, fue el motivo para desembarcar con argumentos fácilmente rebatibles, ellos ganan dinero, nosotros somos la justicia social. ¿Se les pego algo de la realidad del día a día? Tras ellos llegarían las trabas laborales de los hombres malos.
La primera cuestión que nace es si tienes libertad para ejercer tu oficio, porque te escondes en lugares poco visibles para el público y tus congéneres con la sola compañía de un handie para dar directivas que no puedes hacerlo a la luz porque pesa sobre ti una sanción. Mas loco desconocen el fallo, pero tienen reparos de mostrarse en publico ejerciendo sus saberes. Iracundos ¿Que temen? De chaleco.
Más hoy el ejército de ocupación de la Armada Brancaleone toma territorios, sin respetar los mandos naturales, mientras la guerra de guerrillas virtuales por momentos se vuelve virulenta. Pero hace agua ante la verdad que los interpela y los bate en retirada. Solo tienen el poder de la caja. Tan pobres que solo tienen plata.
Bajo un monte lleno de miedo y ambiciones,
Siempre debe haber ese algo que no muere.
Si al mirar la vida lo hacemos con optimismo,
Veremos que en ella hay tantos amores.
El mundo está cambiando
y cambiará más.
El cielo se está nublando hasta ponerse a llorar
Y la lluvia caerá...
luego vendrá el sereno - fragmento de: Es la lluvia que cae by Los Iracundos
‘Ácido’ todo por hoy